Should someone in Europe promote an European News Network?
Pablo Díaz de Rábago
May 31, 2006
This title might immediately direct your thoughts to that political and Babelic compromise called “Euronews”. If you ever heard of it. On a second thought, the ingenuity of the author shall be questioned, since we know politicians would never find an agreement even on the language to be used.
But has any of you thought that this effort should be done by private enterprise? Why has no Euro-style Ted Turner stepped up and faced the challenge?
El fin del despotismo ilustrado europeísta
Fidel Sendagorta
30 de Mayo, 2006
En una conferencia reciente, Jacques Delors se preguntaba si el «no» en los referendos de Francia y Holanda significaba el fin de la soft dictatorship de Bruselas fundada por Jean Monnet. Si éste fuera el caso, su temor es que la integración se acabaría reduciendo a una pura cooperación intergubernamental. Esta dictadura suave es lo que otros han llamado el despotismo ilustrado de las élites europeístas. En su defensa se argumentaba la complejidad técnica inherente a los asuntos europeos, lo que desaconsejaba su inclusión en el debate público. Igualmente se alegaba la falta de visión de los pueblos que les hubiera llevado en algún caso, como el de Alemania, a votar en contra del euro si en su momento les hubieran dado la oportunidad de hacerlo. Este enfoque se sostenía por la legitimidad que le otorgaban unos resultados juzgados como satisfactorios por la inmensa mayoría. Pero quedaba sin resolver el problema de fondo: el hecho de que el llamado déficit democrático del proyecto europeo constituyera no ya una anomalía circunstancial, sino un rasgo estructural del sistema. Cada vez que una competencia nacional se transfería a la Unión se producía la correspondiente pérdida de control democrático sobre ese área dentro de cada estado miembro. A su vez, la introducción del voto por mayoría cualificada, necesaria para aumentar la eficacia en la toma de decisiones, redundaba también en una erosión de la legitimidad democrática de cada estado miembro.
Por este camino se llegaba al dilema central de la construcción europea, consistente en que a más integración menos democracia.
Anniversary of two Noes
José M. de Areilza
May 28, 2006
A year has passed since France and the Netherlands voted “No” to the European Constitution. EU institutions have been able to function, in spite of the rejection of the text and the complexities of enlargement to 25 Member States. But pessimism is still presiding this period of “pause and reflection”, that has just been extended further.
I supported this Constitution and even worked for 6 months at the European Convention, but I totally disagree with those who think that the only intelligent and democratic option in the referenda was to vote “Yes”.
Now I fear that if we invest too much political capital into resurrecting the constitutional text, we will not have energy left to tackle serious European problems, like defence, immigration, governance or economic reform.
The juvenile games
Christian Bulzomí
May 25, 2006
After having witnessed its first government able to conclude a full five years mandate since the beginning of its republican history, Italy finds itself aged, impoverished and with few foreign admirers. Prodi has been able to set up a coalition government which shall be extremely difficult to keep cohesioned because of its number of parties and prima ballerina participating in a very young government. In reality the Italian ministers’ average is remarkable (57,5 years), however if one considers that the four politically most important senior members of the Italian State – the President of the Republic, the Prime Minister and the Presidents of the two Chambers – have on average 71,5 years, the members of Prodi’s government seem teenagers.
Good luck Professore…you will need plenty of it. Indeed, even though the nomination of the Maverick (Mr. Bertinotti) to President of the Italian Low Chamber has been an intelligent move, surprises coming from the allies will be quick to come.
I giochi della gioventù
Christian Bulzomí
25 maggio 2006
Dopo il primo quinquennato portato a termine da un governo nella storia della Repubblica, l’Italia si ritrova invecchiata, impoverita e con pochi ammiratori esteri. Prodi è riuscito a mettere assieme un governo di coalizione estremamente difficile da tenere in piedi per i troppi partiti e le troppe prime donne presenti in un governo giovanissimo. Certo, l’età media dei ministri è considerevole (57,5 anni), ma se si tiene conto che chi ricopre una delle quattro cariche politiche più importanti dello stato ha in media ben 71.5 anni, i membri del nuovo governo Prodi, sembrano degli adolescenti.
Buona Fortuna Professore…ne avrà bisogno… Infatti, anche se la nomina del Maverick (Bertinotti) a Presidente della Camera è stata una mossa astuta, le sorprese provenienti dagli alleati non si faranno attendere.
Alergia a la primavera (de los pueblos)
J. Ignacio Torreblanca
22 de Mayo, 2006
La última primavera de los pueblos de Europa , que comenzó en el verano de 1989 con el triunfo de Solidaridad en las elecciones en Polonia y se extendió como un reguero desde el Báltico a los Balcanes, ha dejado a la Unión Europea con síntomas típicamente alérgicos. Congestionada y embotada, la UE se resigna ante la profusión de Estados independientes en una Europa cuya libertad parece habérsele indigestado. Todo arranca de un precipitado reconocimiento de Croacia, que no sirvió para evitar la guerra, ni tampoco para implicar a la UE decisivamente en ella. El fracaso de diciembre de 1991 ha enviado su último bumerán independentista, que descansa hoy lunes plácidamente en la mesa de las cancillerías europeas. Muchos apartarán el amargo cáliz de la independencia montenegrina de la mesa europea, y probablemente arrastrarán a otros países candidatos en su caída (irónicamente Croacia podría ser uno de ellos, sin olvidar a Bulgaria y Rumania, cada día más en entredicho). El caso es que Montenegro votó ayer 22 de mayo a favor de la independencia. La decisión de los montenegrinos de independizarse de Serbia no puede resultar más comprensible y, a la vez, más inconveniente para la Unión Europea.