BlogEuropa.eu

Ideas, debates, analysis et al.

¡Bienvenidos a bordo!

J. Ignacio Torreblanca

20 de diciembre, 2006

El 1 de enero seremos veintisiete miembros, 470 millones de privilegiados habitantes de esta isla de paz, prosperidad, democracia y derechos humanos que se llama Unión Europea. Con la entrada de Bulgaria y Rumania se cierra la ampliación más grande de la historia de la UE (doce nuevos miembros). Hay quien dice que esta ampliación se ha hecho demasiado rápido, que los países no están preparados, que ha salido muy cara y que ha sumido a las instituciones en la parálisis y a los ciudadanos europeos en la confusión y el escepticismo respecto al futuro de Europa. Pero todos estos argumentos son erróneos y simplemente reflejan lo fácilmente que olvidamos el pasado, lo rápidamente que nos volvemos cómodos (y egoístas) y lo mucho que tememos al futuro.

A raíz del fracaso (esperemos que coyuntural) sufrido por el proyecto de Constitución Europea en Francia y en los Países Bajos se ha puesto de moda echar la culpa de todos los males de Europa a la última ampliación, sucedida en 2004 (y, de paso, a las que vienen, en enero de 2007 o más adelante). Así, se habla de “fatiga de ampliación”, se utilizan términos como “indigestión”, se pide parar los procesos de ampliación y algunos hasta plantean la necesidad de fijar definitivamente las fronteras de Europa. Estamos, sin embargo, ante un debate interesado, pero sobre todo, mal planteado. ¿Por qué? Pues en primer lugar porque esta ampliación es junto con la Unión Económica y Monetaria (el euro) lo mejor que ha hecho la Unión Europea en los últimos veinte años. Con la ampliación del 2004 (con su secuela búlgaro-rumana de 2007) se entierra la división de Europa y se cumplen los sueños de millones de personas de retornar a sus raíces históricas, políticas y culturales. Todo ello, por más que se pretenda disfrazar con discursos sobre “contribuyentes netos” o “pérdidas de fondos”, a un coste financiero absolutamente ridículo. La reunificación europea se ha producido, además, en un marco de paz, prosperidad, democracia y derechos humanos inédito en la historia de Europa. Para los escépticos, la guerra de Yugoslavia y sus 200.000 muertos ofrece un contrafáctico perfecto respecto a los escenarios alternativos. En realidad, si de algo hay que lamentarse es de que la ampliación no haya ocurrido antes. Por tanto, los dieciocho años transcurridos desde que cayera el muro de Berlín no son pocos, son demasiados. Además, los nuevos miembros se encuentran todavía en periodo de transición, por lo que su adhesión no es completa (no son miembros del euro, ni de Schengen y en muchas áreas, como la política de cohesión, la agrícola o la medioambiental, todavía no son miembros completos.
En segundo lugar, se juzga la ampliación por su impacto (supuestamente negativo) sobre la Unión y se argumenta que ampliación y profundización no son compatibles. Sin embargo, una vez, hay pocos datos que avalen esta posición. La Europa a veinticinco miembros está mucho más integrada que la Europa a Seis en todos los ámbitos, por lo que a priori, desde el punto de vista científico, la evidencia apuntaría hacia una correlación positiva entre ambos fenómenos. Y así ha sido históricamente: las ampliaciones han sido una condición necesaria, pero no suficiente, para una mayor integración: han obligado a los Estados miembros a hacer las cosas mejor, a reformarse para ser eficientes, a tomar más decisiones por mayoría, a dar más poder y legitimidad a los ciudadanos. Pero sin liderazgo, sin voluntad política, no habrá compatibilidad entre ampliación e integración. En cualquier caso, una vez más, el debate es ficticio: la ampliación a veintisiete es un hecho irreversible; lo que toca ahora es convertir el impulso de la ampliación en motivo de mayor integración, no regañar a la historia por ir tan rápido, como llevan haciendo muchos líderes desde 1989-1990.

Demos pues la bienvenida a búlgaros y rumanos. Sus esfuerzos en pro de la democracia han culminado satisfactoriamente (aunque todavía quede muchísimo por hacer). Los que estén fatigados o indigestos que se aparten a un lado y dejen el liderazgo a los que creen en la posibilidad y en la necesidad de Europa. Lamentarse o cargar contra las ampliaciones no servirá de nada. Además, las ampliaciones no han acabado. Necesitamos gente que crea en Europa para preparar la próxima oleada. Los Balcanes están ahí, y nos necesitan para cerrar su pasado, consolidar sus instituciones y asegurar su futuro.

“InfoEuropa” Núm. 12 de Septiembre-Diciembre 2006 del Patronat Catalá Pro-Europa(www.infoeuropa.org)

Comments (1) 4:57 pm |

1 Comment »

  1. Yo no hubiera podido expresarlo mejor. Resulta reconfortante en los tiempos que corren que alguien afirme que la Union Europea es mucho más importante en la medida en que ha creado un espacio de paz, integración y solidaridad entre muchos paises europeos (y cuantos más sean mejor) que por su integración económica que, sin duda, resulta complicada y más complicada siempre que entra un nuevo miembro cuyo desarrollo económico es menor. Estoy absolutamente de acuerdo con lo que dices y te felicito sinceramente por haberlo dicho.
    Un abrazo,
    María

    Comment by Maria López-Contreras Gonzalez — December 20, 2006 @ 10:14 pm

RSS feed for comments on this post. | TrackBack URI | bookmark on del.icio.us.

Leave a comment

XHTML ( You can use these tags): <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> .

Advertencia de Protección de Datos:

Los datos personales capturados con ocasión de la utilización del formulario de comentarios (nombre/apodo, dirección de correo electrónico, sitio web y dirección IP), serán incluidos en un fichero del propietario del sitio web y se publicarán (excepto su dirección de correo electrónico y su dirección IP) en esta página con la finalidad de permitir opinar públicamente al lector, así como para en su caso contestar al comentario o consultas que formule. Podrá ejercitar sus derechos de acceso, de rectificación, de cancelación y de oposición en lo referido a dichos datos personales dirigiendo un correo electrónico a la dirección: datos.personales@blogeuropa.eu.

----

Privacy notice:

Please be informed that by using the comments form, your personal data (name/nickname, e-mail address, website and IP address), will be included in a file owned by the website proprietor and published along your comment (except for your e-mail and IP addresses), in order for the reader to publicly comment, as well as -should that be the case-, to respond to any comment or query that readers may have made. You will be able to exercise your rights to access, rectify, cancel and oppose such personal data by sending an e-mail to the following address: datos.personales@blogeuropa.eu.