Un pacto por hacer
José M. de Areilza
18 de febrero, 2011
El pacto de competitividad servido por Angela Merkel y Nicolás Sarkozy todavía no es un pacto o si lo prefieren, es un pacto poco hecho. Las ideas que plantean ambos líderes (reforma de pensiones y laboral, límites al endeudamiento, etc) pueden contribuir a remontar la crisis del euro y a que los europeos del sur compitamos algo mejor en la exigente globalización económica.
Pero para saber si tiene futuro este pacto, hay preguntarse primero por su método de puesta en práctica. En principio, trata de prescindir de la lógica comunitaria, es decir, evitar la iniciativa de la Comisión, las enmiendas del Parlamento Europeo y la garantía del Derecho de la Unión. Se trataría de un regreso al modelo de la frustrada Agenda de Lisboa lanzada en 2000, que en el fondo confió las reformas económicas a la buena voluntad de los Estados miembros.
Paris y Berlín, además, han enfadado a muchos socios con este dictado sin consultas previas, con la clara excepción de España. (more…)
Fabricar una democracia
José M. de Areilza
11 de febrero, 2011
La salida del poder de Hosni Mubarak no solo ha de situar a Egipto ante la pregunta acuciante de cómo fabricar una democracia. Para encauzar la transición con acierto conviene partir de la mejor definición posible del cambio que se pretende. El constitucionalista Neil Komesar escribió hace años que, tras las lecciones aprendidas en el siglo XX, la democracia debe consistir en un contrapeso permanente entre el miedo a las minorías y el miedo a la mayoría. Se trata de una fórmula de sabiduría política aplicable a la situación de Egipto.
En las calles de El Cairo por ahora ha triunfado la rebelión contra las minorías rectoras, que prolongaban un sistema de poder agotado y colmado de abusos y no era capaz de legitimarse a través de los resultados, una suerte de despotismo nada ilustrado. Desde hace unos días, el poderoso ejército intenta desligarse del clan Mubarak y ser la nueva minoría garante del orden. Las fuerzas armadas, claramente pro occidentales y con prestigio en el país, deben cumplir un papel fundamental a partir de hoy, que algunos ya asemejan al de sus homólogos turcos. (more…)
La muralla del sur
José M. de Areilza
4 de febrero, 2011
La rebelión de la calle tunecina y egipcia está poniendo de relieve las enormes carencias de la política mediterránea tanto de la Unión como de sus miembros de primera fila. El contraste con Estados Unidos una vez más es gigantesco: Barack Obama se vuelca para influir cada minuto sobre la balbuciente transición en El Cairo. Es consciente de que asistimos a una segunda caída del muro de Berlín, que marcará su mandato, y está dispuesto a asumir riesgos. En su intervención en Egipto el presidente Obama intenta aprender de George Bush padre ante el colapso de la Unión Soviética en 1991 y no de Jimmy Carter y su apoyo al Shah durante la revolución iraní de 1979.
Mientras tanto, la Unión mantiene un perfil bajo. Sus tres países más grandes desprecian los procedimientos de toma de decisiones del Tratado de Lisboa y preparan por su cuenta un cómodo retiro a Mubarak, si no fuera por el mal tiempo que hace en Alemania. España se ha empeñado durante años en fortalecer una política europea hacia el Norte de Africa basada en el voluntarismo, como fue el Proceso de Barcelona o, peor aún, en tratar de mediar sin éxito en Palestina.