BlogEuropa.eu

Ideas, debates, analysis et al.

El fin de los años fáciles

José M. de Areilza

6 de noviembre, 2011

El fuego de artificio del referéndum griego ha dañado la resolución de la crisis del euro. Con su improvisada y extemporánea invocación a la democracia directa, Papandreu ha sembrado más desconfianza sobre las medidas que tanto había costado acordar en la cumbre europea del 26 de octubre y que todavía hay que desarrollar y aplicar. Puede que en las próximas horas dimita y se vaya a su casa y un gobierno de técnicos aguante unos meses y convoque después elecciones anticipadas. Pero este primer ministro acorralado por una economía fuera de control, furiosas protestas, huelgas, ruido de sables y defecciones de miembros de su partido, ha abierto una nueva va de agua en el barco europeo.

La situación de emergencia del euro requiere medidas de gran calado diseñadas por expertos con una visión de conjunto de los problemas. Es el momento de contar con las mejores cabezas, los cirujanos más experimentados, para dar con soluciones acertadas y ejecutarlas con celeridad para que no se queden en papel mojado ante las reacciones instantáneas de los mercados. Estados Unidos lo hizo cuando tuvo que salvar en pocas horas su sistema financiero y convocó a gurús de uno y otro lado. En contraste, véase la superficialidad, la lentitud y a veces la arrogancia con la que los líderes europeos y sus equipos están abordando la crisis de la moneda única, con un sistema de gobierno basado en consejos europeos poco eficaces. Es increíble, por ejemplo, que se reconozca ahora sin más que la decisión de la cumbre europea del 21 de julio sobre la quita encubierta de deuda griega fue un error porque se basaba en datos y estimaciones equivocadas. Pero aún más criticable es no entender quién tiene la responsabilidad de gobernar y cuándo debe votar el pueblo y sobre qué cosas y enaltecer la democracia directa sobre la representativa, que sin duda es la que mejor resultados de civilización ha dado. Si Alemania se pronunciase en referéndum sobre los rescates posiblemente no se autorizarían. Si el conjunto de los europeos fuera consultado sobre las medidas de austeridad, la respuesta más probable sería «no, gracias». Los referendos sobre cuestiones europeas en los últimos años han servido para pronunciarse más bien sobre asuntos domésticos.

Para entender el penúltimo acto de la tragedia griega, hay que recordar que Merkel y Sarkozy (o Merkozy, como empieza a ser conocida la desavenida pareja) habían maltratado con formas imperiales a Papandreu en la cumbre del 26 de octubre con un ultimátum a altas horas de la madrugada y un conjunto de medidas sin detallar que no debían ni discutirse en el Parlamento heleno. Tras el anuncio del referéndum, la llamada a capítulo y las amenazas han funcionado, incluido la de obligar a su país a salir del euro. Menos mal, porque no hay una manera ordenada y rápida de dejar del euro que no provoque un pánico bancario no solo en Grecia sino en los países de la periferia europea y empeore todavía más las cosas (uno de los economistas principales de UBS compara a la zona euro con el «Hotel California» de los Eagles, «puedes decir que te vas en cualquier momento pero no puedes irte nunca»). Ahora, con el fuego del referéndum extinguido, son necesarias renuncias de soberanía, un fortalecimiento de las instituciones europeas y mejores líderes y expertos. El padre de la integración europea, Jean Monnet, escribió en sus memorias que la crisis de 1929 fue el fin de los años fáciles. Si analizara la crisis del euro, podría volver a escribir lo mismo.
(publicado en ABC, el 5 de noviembre, 2011)

Comments (0) 4:09 pm |

No Comments »

No comments yet.

RSS feed for comments on this post. | TrackBack URI | bookmark on del.icio.us.

Leave a comment

XHTML ( You can use these tags): <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> .

Advertencia de Protección de Datos:

Los datos personales capturados con ocasión de la utilización del formulario de comentarios (nombre/apodo, dirección de correo electrónico, sitio web y dirección IP), serán incluidos en un fichero del propietario del sitio web y se publicarán (excepto su dirección de correo electrónico y su dirección IP) en esta página con la finalidad de permitir opinar públicamente al lector, así como para en su caso contestar al comentario o consultas que formule. Podrá ejercitar sus derechos de acceso, de rectificación, de cancelación y de oposición en lo referido a dichos datos personales dirigiendo un correo electrónico a la dirección: datos.personales@blogeuropa.eu.

----

Privacy notice:

Please be informed that by using the comments form, your personal data (name/nickname, e-mail address, website and IP address), will be included in a file owned by the website proprietor and published along your comment (except for your e-mail and IP addresses), in order for the reader to publicly comment, as well as -should that be the case-, to respond to any comment or query that readers may have made. You will be able to exercise your rights to access, rectify, cancel and oppose such personal data by sending an e-mail to the following address: datos.personales@blogeuropa.eu.