Los otros finlandeses
José M. de Areilza
23 de abril, 2011
Hasta ahora Finlandia era uno de los países de la Unión Europea de los que todos los demás podían aprender. Con la irrupción en la política nacional del partido ultra de Timo Soini, que ha conseguido cerca del 20% del voto, el pequeño país de cinco millones de habitantes ha sido puesto en una injusta cuarentena. La nación finesa, a pesar de sufrir el populismo, un fenómeno que azota ya a no pocos socios europeos, optó hace tiempo por concebir la globalización económica como una oportunidad y no una amenaza. En su apuesta cosmopolita, ha reformado su Estado del Bienestar, ha desarrollado las nuevas tecnologías y se ha dotado de uno de los mejores sistemas de enseñanza del mundo. Los colegios finlandeses, cuentan los que han pasado por ellos, son lugares en los que se exige de verdad, hay pocos minutos de descanso y su objetivo no es que se lo pasen bien los alumnos sino que aprendan a trabajar mucho, bien y en cinco idiomas. Finlandia no es distinta a Holanda, Alemania, Francia, Bélgica, Austria, Suecia o Dinamarca por el auge del populismo, y en conjunto su proyecto como nación suena mejor.
El reto finlandés a corto plazo es formar un gobierno de coalición con o sin los populistas, pero que en cualquier caso no bloquee las medidas europeas para asistir a Portugal y afianzar al euro. El conjunto de la Unión, sin embargo, tiene otro desafío, preguntarse si la ola anti-europea tanto en países rescatados como rescatadores no debería dar lugar a una reflexión sobre cómo estamos haciendo las cosas. Es inquietante que los países pagadores piensen que están tirando el dinero y los asistidos que han sido condenados a décadas de miseria. (more…)
Maremoto en Berlín
José M. de Areilza
20 de marzo, 2011
El devastador maremoto ha recorrido 9.000 kilómetros hasta llegar a Berlín y tendrá importantes consecuencias en la política alemana. Al día siguiente de la catástrofe japonesa, 60.000 ciudadanos se manifestaban en Stuttgart contra las nucleares. Cuarenta y ocho horas después Angela Merkel anunciaba una moratoria de tres meses de su valiente y necesaria decisión a favor de prolongar la vida de las centrales, tomada hace menos de un año. La moratoria es una medida sin respaldo parlamentario y que podría tener problemas legales. Además, ha decidido cerrar de forma temporal siete centrales construidas antes de 1980, un cese de actividad que podría convertirse en permanente. Tras haber perdido en otros feudos, la posibilidad de una derrota electoral de su partido en el estado de Baden-Württemberg el 27 de marzo ha llevado a la canciller a dar el volantazo. (more…)
Algo para recordar
José M. de Areilza
11 de marzo, 2011
En medio de la crisis del euro y los titubeos ante las matanzas libias este 2011 se cumple el vigésimo quinto aniversario de la adhesión de España a las Comunidades Europeas, un hito injustamente poco recordado. La falta de balance de una de las mejores etapas de nuestra historia se debe a la desorientación que atraviesa tanto nuestro país como la Unión. Las dos comunidades políticas tienen serios desafíos ante sí y la relación entre ambos niveles de gobierno, español y europeo, se ha complicado. Admitámoslo: la Unión no va a resolver nuestros problemas sino a protegerse de ellos antes de nada. Así que la crisis política y económica de España tiene que ser abordada de modo principal por los españoles. A pesar del deseo extendido de no salir del cielo protector de París o de que nos gobiernen desde Bruselas o Berlín, las reformas pendientes solo se pueden hacer con éxito poniendo en pie un proyecto de país atractivo y generando nuevas mayorías, consensos y unidad en torno al objetivo de volver a jugar en la liga europea en el grupo de cabeza.
No será fácil. En Bruselas, la mezcla de impotencia y desgana ante los serios retos económicos y de política exterior revela la pérdida de pulso del proceso de integración. Casi todos los análisis de la crisis del euro o de las revueltas en países árabes se basan en discutir qué políticas debería llevar a cabo la Unión y cuáles faltan en su cuadro de mandos. Pero el verdadero problema de fondo, europeo y español, no es la elección de políticas, sino la ausencia de líderes y de proyecto y la falta de reflexión sobre cómo hacemos las cosas y conforme a qué ideales. (more…)
No es la economía
Jose M. de Areilza
14 de enero, 2011
El futuro político de Angela Merkel depende no sólo de los resultados de su partido en las siete elecciones regionales de 2011. Necesita además que sus socios liberales se recuperen y no desaparezcan de escena –las encuestas actuales los sitúan en un peligroso 4%, diez puntos menos que hace un año y por debajo del umbral de representación parlamentaria. En el reciente cónclave del partido bisagra Guido Westerwelle ha conseguido mantener el liderazgo, pero puede que su permanencia no suponga una buena noticia para el centro-derecha y que en el congreso de mayo sea desbancado por alguna joven promesa. Mientras bajan los liberales, los ecologistas crecen en las encuestas y atraen a votantes desengañados por la mala gestión de los ministros liberales y la falta de un discurso sólido sobre libertades civiles.
El partido liberal alemán ha conseguido moderar las tendencias más conservadoras e intervencionistas de la CDU, tanto en lo económico como en lo social, una tarea primordial. En estos dos años además han influido de forma positiva a favor de la energía nuclear o en el debate sobre la participación de Alemania en misiones militares en el exterior. Pero Guido Westerwelle es el primer ministro de Exteriores alemán al que no le luce el puesto, en claro contraste con su mentor el legendario Hans-Dietrich Genscher. (more…)
Semestre Húngaro
José M. de Areilza
7 de enero, 2011
Las presidencias semestrales de la Unión ya no son lo que eran, pero siguen haciendo más cercano el proyecto de integración a los ciudadanos del país que preside y al mismo tiempo dan más visibilidad europea a éste. Desde el 1 de enero Hungría tiene esta responsabilidad. Se dispone a ejercerla teniendo en cuenta que el nuevo presidente permanente del Consejo Europeo, Hermann van Rompuy, no interferirá y seguirá dedicado a lo que mejor sabe hacer, facilitar el poco fluido diálogo franco-alemán. El belga también continuará queriendo disputar la preeminencia al presidente de la Comisión, a pesar de que el cónclave que preside se reúne sólo pocas veces al año y no tiene capacidad técnica comparable a la del ejecutivo comunitario, por no hablar de su inspiración medieval, un pastiche nada sofisticado de la Europa de los príncipes.
Durante el semestre húngaro deberíamos prestar más atención a la Unión de 27 países y a sus aspectos políticos y no sólo a la zona euro, aunque la crisis existencial de la moneda no se haya resuelto todavía. Hay vida fuera del euro, pero es mucho más dura. Los húngaros lo saben bien después de haberse endeudado en euros, devaluado y sufrido la intervención del Fondo Monetario Internacional, cuya ayuda va acompañada de una durísima condicionalidad. El gobierno de Viktor Orban ha tomado medidas de ajuste a la vez que ha comenzado una deriva nacionalista, con la aprobación de una ley impresentable que permite la censura de medios de comunicación y de otra que discrimina a las grandes empresas europeas instaladas en el país. Su semestre europeo empieza con muy mal pie y hoy Durao Barroso visita a Orban para transmitirle este mensaje. (more…)
La estación de Stuttgart
Jose M. de Areilza
19 de noviembre, 2010
Sin problemas una vez más, Angela Merkel ha sido elegida presidenta de su partido, la CDU, en sus manos desde el año 2000. Alemania exporta, crece, ahorra y resiste bien a la sangría del desempleo como ninguna otra de las antiguas potencias occidentales. En correspondencia, se espera a oír la voz de la canciller en las cumbres internacionales con atención, como no le sucedía a Alemania desde la reunificación en el otoño de 1989 por obra y arte de Helmut Kohl.
Sin embargo, muchos de sus compatriotas —junto a bastantes dirigentes europeos— acumulan reservas hacia el rumbo de su política. La mejor ilustración de estas dudas tal vez sea el caso de la estación de Stuttgart, la capital de Baden Württemberg, un estado tradicionalmente demócrata-cristiano. Desde hace más de un año hay manifestaciones diarias de miles de personas contra las obras de una nueva terminal y la línea de alta velocidad a Ulm y a distintos destinos europeos. Todos los partidos habían pactado hace años este macroproyecto de miles de millones de euros y se ha respetado cada paso de la exigente legislación alemana para proteger el medio ambiente. Pero frente a la modernidad, en Stuttgart ha surgido una Alemania verde y poco tecnológica que amenaza a los demócrata-cristianos. A pesar del reciente espaldarazo de la CDU a Angela Merkel, si se pierde en primavera este importante Estado, su liderazgo podría ser discutido. Karl-Theodor zu Guttenberg, líder de la CSU, sería el mejor situado para retarla.
La canciller sigue siendo una experta en gestionar crisis a corto plazo, como vemos por las reacciones en Europa a su improvisada propuesta de reforma del Tratado de Lisboa. (more…)