Fallos de Estado
José M. de Areilza
15 de julio, 2011
En medio del huracán, la tentación es echar la culpa a la Unión de todo lo que está pasando, sin olvidar a los mercados, esa abstracción tan útil para justificar los errores propios. Mientras se prepara el segundo rescate griego, conviene recordar que la Unión Europea ha reaccionado durante estos años con medidas muy innovadoras con el fin de completar a toda velocidad el edificio a medias de la Unión Económica y Monetaria. Si no ha hecho más ha sido por la resistencia de sus Estados miembros a dotarla de nuevas competencias. Es cierto que al frente de la Comisión y del Consejo Europeo no hay grandes líderes, pero ambos presidentes fueron puestos ahí por los gobiernos nacionales. El Parlamento Europeo, por su parte, ha hecho un trabajo politico y técnico de primer orden en la tramitación de las nuevas medidas de supervision financiera y mejora de la disciplina fiscal. Francia y Alemania tratan de aparecer como los salvadores del euro, un poco a regañadientes y dejando claro que tienen asuntos más importantes de los que ocuparse. Sin embargo, ambos países son responsables de haber incumplido el Pacto de Estabilidad original durante años y luego de haberlo reformado, introduciendo flexibilidad en la interpretación de los límites de gasto público y de deuda. También París y Berlín han demorado demasiado tiempo las decisiones difíciles, desde la creación del primer fondo de rescate, nacido siete meses después de tener los datos reales sobre Grecia, a la re-estructuración más o menos encubierta en curso. De la crisis solo se sale reforzando la construcción europea y no maltratándola. Además, son necesarias políticas nacionales acertadas. El ejemplo en este sentido es el Reino Unido, fuera de la moneda única, cuyas audaces medidas de reducción del deficit le ha proporcionado el bien más preciado en esta tormenta, la credibilidad internacional.
Sentimientos encontrados
Jose M. de Areilza
17 de junio, 2011
Mientras las instituciones europeas preparan su decisión favorable a que la Unión pase a estar formada por 28 Estados miembros en 2013, el presidente de Croacia Ivo Josipovil explicaba en Bruselas que la quema de banderas europeas en su país no es nada en comparación con las protestas anti-europeas dentro de la Unión en países como Grecia o Irlanda. Este simpático político, compositor de música y experto en copyright en una vida pasada, tiene razón al subrayar el mayoritario consenso pro europeo que les anima a los croatas a dar un paso histórico, muy beneficioso a corto y medio plazo. Pero muchos en la Unión reciben la noticia del ingreso de Croacia con sentimientos encontrados. Por un lado, a pesar de la aguda crisis del euro y la falta de dinamismo del proyecto europeo, sin líderes y sin visiones atractivas, todavía son muchos los países que quieren ser socios de nuestro privilegiado club. El país balcánico ha pasado por una larga transformación y su llegada a la meta europea es una buena noticia, que revive los ideales originales del proceso de integración, paz y prosperidad compartida. (more…)
Polonia se mueve
Jose M. de Areilza
11 de junio, 2011
Polonia asumirá la presidencia de la Unión Europea en menos de un mes. En este país la guerra fría ha durado más que en otros de Europa del Este y la relación entre Varsovia y Moscú ha sido hasta hace poco muy tirante. Cualquier intento europeo, típicamente francés o alemán, de acercamiento a Rusia era visto por los polacos con mucho recelo. La historia les había enseñado a desconfiar de sus dos poderosos vecinos.
Pero dicha actitud está cambiando e incluso cabe prever que en los próximos meses la política exterior polaca muestre una actitud diferente y nueva. Por primera vez en siglos, el gobierno de Varsovia quiere actuar como puente entre Europa y Rusia y empieza a dar pasos para normalizar su relación con Moscú. Desde hace dos semanas, ya existe una troika formada por ministros de Polonia, Rusia y Alemania que trabaja de forma conjunta en materias tan importantes como seguridad o energía. A pesar del esfuerzo de EEUU de mantener una estrecha alianza con Polonia, bien ilustrado por la reciente visita del presidente Obama, el ministro polaco de Exteriores Sikorski habla de una «relación de madurez» con Washington. Se trata a todas luces una visión más transaccional que reemplaza el entusiasmo incondicional de estos años hacia los ganadores de la guerra fría por el pragmatismo y el cálculo.
En una Unión en la que Italia y España cuentan menos, Polonia podría contribuir a reorientar las prioridades hacia el Este. (more…)
La Unión Europea como estilo
Jose M. de Areilza
6 de mayo, 2011
«La pregunta ¿para qué sirve la Unión? se va a repetir una y otra vez en el futuro próximo. Aunque se enderece la Unión Económica y Monetaria, y mejoren los mecanismos de política exterior y de seguridad, cierta desconfianza es real»
Hace unos años un profesor de Oxford me confiaba al final de una larga conversación: «A medida que me hago mayor me importa más el cómo que el qué». Su consejo es aplicable más que nunca para pensar la integración europea a sus sesenta años. El debate sobre las medidas necesarias para afianzar el euro, crear estabilidad financiera y rescatar a algunos países sigue sembrado de dudas y vacilaciones. Sin embargo, desde hace un año se han dado pasos atrevidos hacia un verdadero gobierno económico de la Unión, con más innovación de lo esperado. Esta tarea no es nada fácil si tenemos en cuenta la ausencia de líderes en Bruselas y en las capitales nacionales animados por una clara visión europeísta. El problema de fondo es que, debido a las urgencias del tiempo en el que vivimos, solemos mirar al proceso de integración a corto plazo. Con el pie en el precipicio, parece que lo único importante es acertar en la ejecución de las políticas transferidas o en la elección de aquellas que aún debemos delegar en la Unión. Mientras tanto, crece una cierta desilusión ciudadana hacia algunos aspectos de la integración, tanto en los países rescatados y sometidos a durísimos ajustes como en los Estados más pujantes —Finlandia, con el ascenso del ultranacionalismo, o Alemania, donde por primera vez más de la mitad de los ciudadanos no ven a la Unión Europea formando parte de su futuro—. Si estas reservas no son objeto de análisis y no obtienen una respuesta con altura política, minarán la legitimidad europea.
Tomando prestado lo que decía Ortega y Gasset al analizar la situación española, tal vez en Europa no sabemos lo que nos pasa y eso es lo que nos pasa. Un intento de explicación es que a estas alturas hemos convertido el proyecto europeo solo en un conjunto de cosas que hacemos juntos, sin más, y el afán europeo apenas incluye la reflexión sobre cómo debemos actuar desde Bruselas y conforme a qué ideales. (more…)
Los otros finlandeses
José M. de Areilza
23 de abril, 2011
Hasta ahora Finlandia era uno de los países de la Unión Europea de los que todos los demás podían aprender. Con la irrupción en la política nacional del partido ultra de Timo Soini, que ha conseguido cerca del 20% del voto, el pequeño país de cinco millones de habitantes ha sido puesto en una injusta cuarentena. La nación finesa, a pesar de sufrir el populismo, un fenómeno que azota ya a no pocos socios europeos, optó hace tiempo por concebir la globalización económica como una oportunidad y no una amenaza. En su apuesta cosmopolita, ha reformado su Estado del Bienestar, ha desarrollado las nuevas tecnologías y se ha dotado de uno de los mejores sistemas de enseñanza del mundo. Los colegios finlandeses, cuentan los que han pasado por ellos, son lugares en los que se exige de verdad, hay pocos minutos de descanso y su objetivo no es que se lo pasen bien los alumnos sino que aprendan a trabajar mucho, bien y en cinco idiomas. Finlandia no es distinta a Holanda, Alemania, Francia, Bélgica, Austria, Suecia o Dinamarca por el auge del populismo, y en conjunto su proyecto como nación suena mejor.
El reto finlandés a corto plazo es formar un gobierno de coalición con o sin los populistas, pero que en cualquier caso no bloquee las medidas europeas para asistir a Portugal y afianzar al euro. El conjunto de la Unión, sin embargo, tiene otro desafío, preguntarse si la ola anti-europea tanto en países rescatados como rescatadores no debería dar lugar a una reflexión sobre cómo estamos haciendo las cosas. Es inquietante que los países pagadores piensen que están tirando el dinero y los asistidos que han sido condenados a décadas de miseria. (more…)
Maremoto en Berlín
José M. de Areilza
20 de marzo, 2011
El devastador maremoto ha recorrido 9.000 kilómetros hasta llegar a Berlín y tendrá importantes consecuencias en la política alemana. Al día siguiente de la catástrofe japonesa, 60.000 ciudadanos se manifestaban en Stuttgart contra las nucleares. Cuarenta y ocho horas después Angela Merkel anunciaba una moratoria de tres meses de su valiente y necesaria decisión a favor de prolongar la vida de las centrales, tomada hace menos de un año. La moratoria es una medida sin respaldo parlamentario y que podría tener problemas legales. Además, ha decidido cerrar de forma temporal siete centrales construidas antes de 1980, un cese de actividad que podría convertirse en permanente. Tras haber perdido en otros feudos, la posibilidad de una derrota electoral de su partido en el estado de Baden-Württemberg el 27 de marzo ha llevado a la canciller a dar el volantazo. (more…)