Asia primero
José M. de Areilza
18 de noviembre, 2009
Barack Obama decidió la semana pasada no viajar a Berlín para celebrar junto a los dirigentes europeos el 20º aniversario de la caída del Muro y el final de la tiranía soviética. Todos los analistas de política internacional coinciden en que cualquier presidente de EE UU anterior habría estado presente en una celebración similar. Pero Obama no. Europa le interesa mucho menos que a sus predecesores. Por un lado, es un problema resuelto. Por otro, parece que no hay modo de que la UE se convierta en un actor global, capaz de tener voz propia y aportar soluciones a los grandes desafíos con los que ha empezado el milenio. Las discusiones en Bruselas esta semana en torno al nombramiento de un presidente europeo y un representante de la política exterior y de seguridad, carentes de ambición y centradas en no disgustar a ningún país grande, son muy reveladoras.
Asimismo, la gira asiática de nueve días emprendida por el presidente de EE UU a continuación de la fiesta berlinesa ilustra claramente dónde están sus prioridades estratégicas. En Japón, Singapur y Corea del Sur, el presidente Obama es muy popular. Los tres países están dispuestos a hacer de nuevas ‘Europas’ con las que EE UU puede contar en el continente asiático para gestionar asuntos económicos y de seguridad. En China, la política americana es menos frontal, en parte por la creciente interdependencia de la economía de EE UU y la de China y, en parte, por el papel ascendente y a la vez enigmático y reservado de Pekín en la política global. En este país, Obama ha combinado bien un discurso pragmático y realista, en torno a la moneda china y los futuros acuerdos internacionales sobre cambio climático, con una visión normativa sobre el respeto a los derechos humanos y el asunto de Tíbet. En el fondo, está siguiendo con mucha fidelidad la política de George W. Bush hacia el gigante asiático. No hay ‘feeling’ ni calor alguno en la relación personal entre Obama y Hu Jintao y, claramente, el líder norteamericano no se siente del todo cómodo en la capital china, no sólo cuando visita la Ciudad Prohibida con temperaturas polares. Pero sabe que el futuro pasa por el trabajo conjunto EE UU-China y el entendimiento en media docena de asuntos globales. Mientras tanto, los 27 gobiernos europeos celebran la entrada en vigor de un nuevo tratado UE, pero se resisten a elegir líderes con proyección global, (more…)
Cuba, Spain and EU Policy
J. Ignacio Torreblanca
October 30, 2009
For the last 50 years, two policies towards Cuba have been essayed: containment and engagement. The US and Spain are possibly the best representatives of each trend. The truth is that both have failed. The US has tried to topple the Castro regime but in fact it has strengthened it and, what is more, contributed to worsen living conditions for Cuban. Since the regime does not care about the material or rights’ deprivation of its citizens, it is immune to pressure from abroad so US policies have resulted in nothing other than a sort of collective punishment for the Cuban people. But for Spain and others, who have tried to engage the regime, the scoreboard looks no better. Since the mid eighties, Spain has been seeking to export its successful model of democratic transition to Cuba, with no results. Spain’s success goes back to the 1959 stabilization plan, which ended up autarky, liberalized trade, made the currency convertible etc. This triggered massive social and economic changes which ultimately led to political changes. This is the model Spain has been trying to promote, with no success. (more…)
The art of picking the price tag for European leadership
Pawel Swieboda*
October 28, 2009
President Klaus has spoilt the party that the Swedish presidency has been preparing for the forthcoming European Council following the Irish vote on the Treaty of Lisbon. The approach now is to deal with the maverick Czech leader gently and seduce him into signing the ratification documents without undue pressure to ensure that face-saving does the trick. There will be speculation about names to fill the top posts but without President Klaus’s pen touching the right paper in the right place, not much can happen.
This means that the financing of climate change adaptation and mitigation measures in the developing countries will make or break the summit meeting. The odds are not strong that the EU leaders will manage to rise to the occasion and substantiate their claims to leadership with real money. (more…)
El Nobel de Obama, una invitación a hacer
José M. de Areilza
10 de octubre, 2009
L a concesión del Premio Nobel de la Paz a Barack Obama ha llegado demasiado pronto, cuando todavía no se puede hacer un balance claro de su mandato. Es más bien una invitación a hacer: ojalá un día el actual ocupante de la Casa Blanca ofrezca una trayectoria de muchos años sirviendo al ideal de la paz y de modo más objetivo merezca este galardón. Hasta ahora, Obama ha realizado una labor fantástica de relaciones públicas para su país y ha tenido el acierto de señalar algunos de los problemas principales que amenazan a la Humanidad, desde la proliferación nuclear al cambio climático. Pero no puede mostrar muchos resultados, más allá de haber contribuido a mejorar el clima de cooperación internacional y dejar atrás las brusquedades, torpezas y excesos de la Administración Bush.
Por otro lado, el Nobel de la Paz le llega a Obama cuando la guerra en Afganistán se está convirtiendo en su principal desafío internacional y la situación allí es cada vez más complicada. Los norteamericanos se están empezando a dar cuenta de que Afganistán no es un verdadero país, sino un antiquísimo cruce de caminos en un lugar estratégico de Asia Central, habitado por una amalgama de tribus que no se sienten vinculadas al Gobierno de Kabul y que están acostumbradas desde hace siglos a luchar contra distintos invasores. La guerra contra Al-Qaida es muy difícil de ganar sin entrar a fondo también en Pakistán y el riesgo de desestabilizar aún más la región es creciente. La opinión pública norteamericana cada vez percibe más este conflicto como un potencial segundo Vietnam y el clima de crisis económica no ayuda al optimismo colectivo, necesario para mantener el esfuerzo de incrementar las tropas, aceptar nuevas bajas y gastar más dinero en la contienda. De hecho, parece que el vicepresidente Biden, un veterano en política internacional, ya se ha distanciado de la postura oficial de hace pocos meses favorable a reforzar el contingente militar.
El hecho de que la Academia sueca haya querido reconocer ahora, sin esperar más, a Obama es una muestra más de la devoción que muchos europeos sienten por el nuevo presidente. También ilustra la importancia que en nuestro continente se le da al ‘soft power’ o poder de atracción en las relaciones internacionales. (more…)
Obama y la diferencia norteamericana
Jose M. de Areilza
1 de octubre, 2009
En cuestiones de salud pública, Estados Unidos es algo diferente del resto de Occidente. Es cierto que sus problemas son similares a los de los países europeos en lo que se refiere al elevado volumen de gasto sanitario y al descontrol del mismo. Asimismo, en tecnología, investigación y avances continuos en la lucha contra distintas enfermedades sus resultados también son equiparables, cuando no mayores que los nuestros. Sin embargo, tiene un sistema muy caro para las arcas públicas que no ofrece prestaciones suficientes: casi 45 millones de ciudadanos carecen de seguro médico, muchos de ellos a pesar de que intentan tenerlo. Estos ciudadanos sufrientes sólo reciben asistencia sanitaria a partir de los 65 años o en situaciones de auténtica emergencia, a pesar del descomunal peso del gasto sanitario en los presupuestos públicos y de que sería mucho más barato atenderlos a través de un sistema de medicina preventiva. (more…)
Completing Europe
J. Ignacio Torreblanca
September 23, 2009
Conservative blue in origin, ecological green with time, lefty red when it suits the occasion and, above all, astute and chameleon-like, José Manuel Durão Barroso has just won another term as president of the European Commission, with a clear majority. The phrase “my party is Europe” sums up the catch-all philosophy that has carried him to victory. But is this to be a great step for Barroso, and only a rather small step for Europe?
The next five years may be remembered as the last chance Europe had to be relevant in the world. When we look at the European Union we now have, we see cracks, tears, plans left hanging in the air; risks but also opportunities. (more…)